
miércoles, 28 de mayo de 2008
martes, 27 de mayo de 2008
OTRA MIRADA AL TÚNEL
El túnel de la carrera séptima con calle 43 ayuda que muchos peatones se trasladen de un lado de la avenida al otro, sin el riesgo del tráfico. Este lugar a pesar de brindar seguridad y protección crea un ambiente inseguro y sucio, en donde los peatones no se encuentran cómodos. A pesar de haber sido remodelado hace poco, el túnel sigue generando estos mismos sentimientos creando en los peatones una gran insatisfacción.
Al observar que piensan los peatones con respecto al túnel, observamos que muchas personas que circulan les molesta la inseguridad y la constante intervención de los graffitteros en esta zona. Teniendo en cuenta que el número de personas que usan el túnel es alto, se deben tomar medidas para que la gran mayoría se sienta cómoda al pasar por este lugar.
Para generar este nuevo proyecto es importante destacar lo que los usuarios desean y seguir algunas tendencias del diseño, en este caso fue la funcionalidad que consiste en: mejorar algún aspecto de la salud del usuario sin que éste incurra en el más mínimo esfuerzo por obtenerla. Por esto se pensó en la creación de paneles en donde no se puedan pintar graffittis y además se brinde luz y sensación de amplitud.
UNA PROPUESTA FUNCIONAL PARA UNA INTERVENCION DE DISEÑO EN EL TÚNEL

El túnel de la carrera 7ª con calle 42 es un ejemplo del frenetismo de las masas. En el vemos como concurren cientos de personas al día, sin la posibilidad de detenerse un momento a relajarse. En este espacio la gente camina lo más rápido posible para salir de este espacio subterráneo, hay una concepción de que es un lugar de tránsito que debe ser atravesado en el menor lapso de tiempo. A pesar de los cambios que se evidencian en el túnel éste todavía genera asociaciones con un lugar inseguro y no deseable, los cambios no llegan a captar la atención de unos peatones afanados.
La funcionalidad es una tendencia susceptible de aplicarse dentro del túnel. Una propuesta de diseño en la que se tenga en cuenta el concepto de funcionalidad, es una solución óptima para generar una interacción entre los peatones afanados y un túnel ignorado, debido a que se cambiará la perspectiva que los transeúntes tienen del túnel. Un túnel que brinde nuevas posibilidades a la gente que lo transita, seguro logrará generar una imagen de confianza y apropiación del mismo.
El cambio de perspectiva se da en la medida en que al hacer una intervención de diseño, en la que se tenga en cuenta la tendencia de funcionalidad, el factor de la salud; además de la propuesta que se haga será necesario que ésta lleve implícita o de manera complementaria una alternativa para mejorar la salud. Es así como en el presente trabajo nos proponemos plantear una intervención de diseño para el túnel, desde la tendencia funcional, con el fin de cambiar la actitud de los usuarios hacia el éste.
La reciente tendencia para entender las exigencias de los peatones del túnel de la Javeriana es la funcionalidad, la cual busca mejorar el estado tanto físico como mental de las personas. El túnel es un lugar donde diariamente hay un gran flujo peatonal, que tiene un problema y es la carencia de espacio que hace que no sea agradable para las personas que lo transitan. Esta funcionalidad permite entrar a trabajar la parte visual y perceptual de los peatones, en donde el producto trabaja para el usuario, evocando sensaciones agradables para cada uno de ellos.
Al tener en cuenta el punto de vista de los peatones, así no hay basura ni grafitis en las paredes, el túnel siempre evocará peligro y suciedad, generando una sensación incómoda y de desgano al transitarlo. La funcionalidad permite intervenir en esta área planteando un proyecto que sea capaz de contener lo que el consumidor busca a partir de un tratamiento de las paredes. Este tratamiento de paredes está pensado para cambiar el concepto que se tiene del túnel, como un espacio estrecho y sucio, donde la experiencia haga sentir que el objeto debe ser de amplitud, frescura y alegría.
La funcionalidad plantea un tratamiento con cromoterapia, el cual se desea aplicar al proyecto, manejando gamas de colores que hacen alusión a la tranquilidad, la paz, la profundidad y la alegría. El proyecto plantea sustituir las paredes por paneles electrónicos, estos reflejan imágenes que relajen a los transeúntes en medio de su afán, a través de formas libres y orgánicas, que manejen fondos blancos o de espacios que generen amplitud.
En esta medida se genera una relación de mutuo beneficio, debido a que el túnel deja de ser un paso desapercibido y los transeúntes tienen la posibilidad de detener su ritmo frenético. El túnel dejará de ser un espacio sólo de tránsito, para convertirse en un lugar para detener la rutina dando pie a un espacio de interacción y relajación. La funcionalidad en este caso es una forma de generar un valor agregado al túnel, pero sobretodo a sus usuarios que tendrán la posibilidad de vivir nuevas experiencias en un espacio cotidiano.
La funcionalidad es una tendencia susceptible de aplicarse dentro del túnel. Una propuesta de diseño en la que se tenga en cuenta el concepto de funcionalidad, es una solución óptima para generar una interacción entre los peatones afanados y un túnel ignorado, debido a que se cambiará la perspectiva que los transeúntes tienen del túnel. Un túnel que brinde nuevas posibilidades a la gente que lo transita, seguro logrará generar una imagen de confianza y apropiación del mismo.
El cambio de perspectiva se da en la medida en que al hacer una intervención de diseño, en la que se tenga en cuenta la tendencia de funcionalidad, el factor de la salud; además de la propuesta que se haga será necesario que ésta lleve implícita o de manera complementaria una alternativa para mejorar la salud. Es así como en el presente trabajo nos proponemos plantear una intervención de diseño para el túnel, desde la tendencia funcional, con el fin de cambiar la actitud de los usuarios hacia el éste.
La reciente tendencia para entender las exigencias de los peatones del túnel de la Javeriana es la funcionalidad, la cual busca mejorar el estado tanto físico como mental de las personas. El túnel es un lugar donde diariamente hay un gran flujo peatonal, que tiene un problema y es la carencia de espacio que hace que no sea agradable para las personas que lo transitan. Esta funcionalidad permite entrar a trabajar la parte visual y perceptual de los peatones, en donde el producto trabaja para el usuario, evocando sensaciones agradables para cada uno de ellos.
Al tener en cuenta el punto de vista de los peatones, así no hay basura ni grafitis en las paredes, el túnel siempre evocará peligro y suciedad, generando una sensación incómoda y de desgano al transitarlo. La funcionalidad permite intervenir en esta área planteando un proyecto que sea capaz de contener lo que el consumidor busca a partir de un tratamiento de las paredes. Este tratamiento de paredes está pensado para cambiar el concepto que se tiene del túnel, como un espacio estrecho y sucio, donde la experiencia haga sentir que el objeto debe ser de amplitud, frescura y alegría.
La funcionalidad plantea un tratamiento con cromoterapia, el cual se desea aplicar al proyecto, manejando gamas de colores que hacen alusión a la tranquilidad, la paz, la profundidad y la alegría. El proyecto plantea sustituir las paredes por paneles electrónicos, estos reflejan imágenes que relajen a los transeúntes en medio de su afán, a través de formas libres y orgánicas, que manejen fondos blancos o de espacios que generen amplitud.
En esta medida se genera una relación de mutuo beneficio, debido a que el túnel deja de ser un paso desapercibido y los transeúntes tienen la posibilidad de detener su ritmo frenético. El túnel dejará de ser un espacio sólo de tránsito, para convertirse en un lugar para detener la rutina dando pie a un espacio de interacción y relajación. La funcionalidad en este caso es una forma de generar un valor agregado al túnel, pero sobretodo a sus usuarios que tendrán la posibilidad de vivir nuevas experiencias en un espacio cotidiano.
Sin luces
En mayo del 2009 en un libro que recopila lo mejor del diseño industrial, titulado Designing today, se leía: “[…]un tratamiento con cromoterapia, el cual se desea aplicar al proyecto, manejando gamas de colores que hacen alusión a la tranquilidad, la paz, la profundidad y la alegría.” En el artículo se destacaba el trabajo de dos estudiantes de diseño, en donde daban la explicación de lo que sería el proyecto y la forma en que lo llevarían acabo.
Seis meses después en un reconocido diario de la ciudad (en la sección de salud) aparecía como titular: “Paneles de relajación en el túnel: Una propuesta bajo tierra para manejar el estrés.” En este artículo se exaltaba la importancia del desarrollo del proyecto de las estudiantes y la gran acogida del proyecto entre la gente: “-¡Es lo mejor! Es increíble ver cómo uno se distrae de todo el estrés y además cambia totalmente el aspecto del túnel- comenta Juan Andrés, uno de los usuarios frecuentes del túnel.” Al igual que este comentario que reseñan muestran un collage de opiniones de diferentes usuarios, en el que la gran mayoría coincide en la importancia del proyecto.
En Abril del 2010 en el mismo diario aparecían opiniones como: “-Es increíble que ahora los paneles sean un medio de propaganda política…” A diferencia del artículo del 2009 en éste los comentarios eran de indignación por el cambio que habían sufrido lo paneles en su función inicial. Acá se mostraba el cambio que han sufrido los paneles hasta convertirse en lo que son hoy: “ El cambio se da en todos los niveles: Las imágenes de relajación cambiadas por imágenes de políticos; la leve y suave música que se escuchaba, por discursos; y los aromas… esos los quitaron”. De esta manera involuciono el proyecto inicial.
Hoy acá se expondrá el testimonio de uno de los usuarios que considera que la propaganda va más allá, pues cree que ahora los paneles también son un método de represión: “Yo cruzaba el túnel con mi amigo, muy temprano, y él indignado por la propaganda intentó mover una de las pantallas para desconectarla, detuvo su intento porque pasaban más peatones. Desde que ocurrió este hecho lleva desaparecido dos semanas…y otra gente que lo vio esa misma tarde, dijeron que lo hicieron entrar en una camioneta, entonces ¿Cómo no pensar qué nos están empezando a controlar a través de cámaras?”. La visión del túnel y sus paneles hoy abre una controversia, son ya cuatro los usuarios inconformes que han desparecido.
Conclusiones trabajo de campo

Relacionando la propuesta planteada acerca de la fachada del túnel con las encuestas realizadas a los peatones que lo utilizan, se encontró que las personas no se sienten satisfechas con el aspecto físico de éste, pues para ellos a pesar de que mejoró la iluminación, sigue siendo oscuro y esto les genera una sensación de inseguridad. Por otro lado, la importancia de la proporción del túnel calificada de 1 a 5(siendo 1 ninguna y 5 mucha) indica que existe un rango de 3 a 5 lo cual revela que realmente si importa la proporción del espacio.
Aunque han disminuido los graffitis en las paredes, la gente se siente incómoda en el momento de encontrarlos, pues al igual que la poca iluminación les genera sensación de inseguridad y falta de aseo.
Es por esto que se puede intervenir en el manejo del espacio aprovechándolo al máximo y utilizando las paredes para generar más iluminación. Por lo tanto, amplitud y armonía son medios para las ilustraciones e imágenes que recrean espacios amplios, generándoles una sensación de confort.
Una mirada al otro lado del túnel
Existen ciertos lugares a los que las personas no les prestan mucha atención, ya sean porque no son llamativos a la vista o bien porque no son agradables para ellos, y otros que simplemente no se ven y aunque no lo creamos hay muchos de estos en nuestra ciudad. La Universidad Javeriana en Bogotá, se encuentra ubicada sobre la carrera séptima con cuarenta y debido a la gran cantidad de gente que pasa por este sitio genera demasiado tráfico peatonal, por lo que construyó un túnel subterráneo que atraviesa la séptima para facilitar el tránsito peatonal y así evitar accidentes por el paso de esta gran avenida.
El túnel es un espacio que se volvió básico para los transeúntes de esta zona de la cuidad, pero al detenernos y observar el lugar, nos damos cuenta que así como es de importante para el paso de las personas de igual forma es dejado de lado. Sin importar como la gente se desplace por el túnel nadie se detiene a observarlo ni a pensar en la gran función que cumple, sin embargo, se vuelve un medio completamente necesario para movilizarse. No existe ningún obstáculo que interponga nuestra seguridad y rápida llegada al otro lado.
Sin importar que el túnel se creó para la protección y seguridad de que quienes se movilicen por ahí, se encuentren tranquilos y seguros. Pero los peatones no lo demuestran y a pesar de ser un lugar para proteger, la gente se siente totalmente desprotegida. Al observar a los diferentes sujetos que caminan por el túnel, se ve una serie de sentimientos cómo: indiferencia, agresividad, alerta, temor y un completo aislamiento por el lugar. Este podría ser un aspecto que sugeriría el por qué el túnel es un lugar ignorado a pesar de su gran importancia.
A pesar de que el túnel ha sido remodelado y hay un mantenimiento constante, la gente no se encuentra cómoda en el lugar. Actualmente el túnel ha sido reformado drásticamente, las paredes ahora son de color blanco, salvo unos cuadros en la pared en bajo relieve que se encuentren pintados; uno de rojo y otro de color azul. Cuenta también con un cambio muy favorable en el techo con unas láminas metálicas entrecruzadas creando unos cuadros haciéndolo ver más pulcro y no con los bruscos acabados de antes, sin embargo, la mejora más notaria son las luces que ya no son pequeñas lámparas, sino por el contrario ahora se encuentran en todo el recorrido en ambos costados.
Con respecto al túnel antiguo, éste tiene un aspecto más limpio, ordenado y sobre todo es más agradable su ambiente, pero a pesar de los esfuerzos, el túnel sigue siendo un lugar poco deseable.
Se podría pensar que el túnel a pesar de tener colores claros transmite encierro y oscuridad (sin demeritar la función de las lámparas) creando así un ambiente hostil, inseguro y donde es necesario su rápido trayecto, sin detenerse ni a observarlo. Además es el frío, la suciedad que llega de arriba y un poco de humedad y en algunas ocasiones los indigentes que se postran a pedir limosna, todo esto, es lo que hace que se refuerce aun más ese sentimiento.
Es claro, entonces que el túnel cumple una función fundamental para los peatones que frecuentan esta zona, pero hay un conjunto de elementos que lo demeritan y hacen que el túnel pierda su valor de proteger y dar seguridad y empobrezca su sentido de ser.
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